Gabriel Garzón: la voz de Topo Gigio que creció con nuestra infancia
La infancia de varias generaciones de América Latina tiene una banda sonora hecha de voces entrañables. Una de ellas, inconfundible, fue la de Gabriel Ernesto Garzón Lozano —el actor de doblaje mexicano que le dio vida a Topo Gigio, ese ratoncito tierno que tantas risas y memorias trajo a hogares y salas de televisión.
El pasado 25 de enero de 2026, a los 57 años, Garzón falleció tras una batalla silenciosa con su salud que conmovió al medio artístico y al público que lo recuerda con cariño. La noticia fue confirmada por su amigo, el comediante Jorge Falcón, quien le dedicó un mensaje lleno de afecto: “Hoy perdí otro amigo y un gran artista”.
🎙️ Una voz que acompañó juegos y tardes
Desde 1994, Gabriel Garzón se consolidó como la voz principal de Topo Gigio en México y parte de América Latina, transmitiendo la ternura, humor y carisma del pequeño ratón italiano en programas de TV, presentaciones especiales y hasta producciones relacionadas con eventos como el Mundial de fútbol.
Topo Gigio no era solo un personaje animado: era compañía, era risa, era parte de esas tardes interminables frente al televisor. Y la voz de Garzón fue el alma de esa experiencia para miles de niñas y niños.
❤️ Días difíciles y solidaridad
A finales de 2025, su situación de salud se volvió pública cuando colegas y amigos hicieron un llamado urgente a la comunidad para encontrar donadores de sangre que lo apoyaran durante su hospitalización en el Hospital Juárez de Ciudad de México. Aunque no se llegaron a detallar públicamente las causas médicas, esta iniciativa mostró el cariño y la red de afectos que su trayectoria había tejido.
En su carrera, Garzón no solo destacó como actor de doblaje, sino también como locutor, comediante, titiritero y productor, participando en proyectos que iban más allá de una sola voz y que contribuyeron a la cultura del entretenimiento infantil en México.
🕯️ Memoria y cariño
La partida de Gabriel Garzón nos recuerda que hay voces que no se olvidan. No siempre las vemos, pero sí las sentimos: cuando pensamos en un personaje, cuando recordamos una risa de infancia, cuando una melodía de Topo Gigio nos trae de vuelta el tiempo.
En La Vieja pensamos que coleccionar no solo es guardar objetos, sino también resguardar esas memorias sonoras, esos momentos que nos hicieron reír, soñar y crecer. Voces como la de Garzón forman parte de nuestra memoria cultural y sentimental.
Y aunque él ya no esté, su voz sigue viva —resuena en tantos recuerdos que nunca se irán.



